


Y aunque vaya vestida de flor, no he echado raices, pues como veis ya comienzo a dar mis primeros pasitos...

Hasta vino mi abuela de Faro para ver como me quedaba el disfraz...

Bueno, y ahora os contaré un secreto, la verdad es que pasé un calor horrible con el disfraz, pero no le dije nada a mis papas para que no se quedaran tristes... Menos mal que estabamos en la Azores y no en Rio...