Mi papá, que decidió ir en bici desde casa, llegó un poquito tarde, dijo que tardaría una hora y media en llegar y al final demoró tres, menos mal que después decidió volverse en coche con nosotros, sino aún lo estariamos esperando...
Mi papá me contó que cuando a él lo llevaron por primera vez a la montaña (La Pedriza en Madrid), se puso a llorar al ver esas piedras tan altas y grandes, pero yo no me asusté nada de ver el lago y las laderas tan altas y tan verdes...





Y yo como todavia no ando y no puedo jugar con los otros niños, pues decidí ponerme a dormir...
No hay comentarios:
Publicar un comentario